Tenerife arranca en casa con un final cardíaco ante el galatasaray

La Laguna Tenerife respiró un suspiro de alivio en el pabellón Santiago Martín este miércoles. Un triple fallido sobre la bocina por parte de Palmer selló un triunfo por 84-83 ante el Galatasaray, un partido de cuartos de final de la Liga de Campeones FIBA que mantuvo a la afición en vilo hasta el último segundo.

Un parcial final agónico

Un parcial final agónico

La victoria, la primera de Tenerife en esta eliminatoria al mejor de tres, fue más sufrida de lo que la cómoda ventaja de 17 puntos a falta de quince minutos sugería. Un parcial de 4-20 en los últimos cinco minutos obligó a los locales a defender con uñas y dientes su ventaja, que se desvanecía peligrosamente en un final de infarto.

El encuentro comenzó con un Galatasaray incisivo, liderado por Gillespie, pero rápidamente el equipo de Txus Vidorreta tomó las riendas. La entrada en cancha de Patty Mills y el segundo quinteto aurinegro fue clave para establecer una diferencia notable, con un parcial de 21-10 que presagiaba una victoria cómoda. Sin embargo, la intensidad defensiva turca y la mejoría en el ataque del Galatasaray, con McCollum y Meeks mostrando su calidad, permitieron a los visitantes reducir distancias y, con un parcial de 0-10 al final del segundo cuarto, tomar la delantera en el marcador.

Huertas y Mills intentaron recuperar el control del juego, pero Vidorreta tuvo que recurrir a Fitipaldo y Jaime Fernández para estabilizar el equipo. La dupla logró aumentar las ventajas, aunque la sensación de que el Tenerife marcaba el ritmo del partido persistía al término del tercer cuarto (63-57).

El último cuarto comenzó con grandes expectativas, pero el Galatasaray, jugando de forma vertical y rápida, se acercó a 65-62 gracias a un triple de Meeks. La Laguna Tenerife respondió con un sólido trabajo defensivo de Thomas Scrubb y la autoridad de Huertas, alcanzando una cómoda ventaja de 78-63. Pero el Galatasaray no se rindió. Un descontrol ofensivo de Tenerife y la inspiración de McCollum (siete puntos consecutivos) y Robinson permitieron a los turcos recortar distancia peligrosamente.

Un final de infarto que se decidió en la línea de tiro libre. La descalificación de Huertas por una segunda técnica, señalada por