Real madrid: un desastre silencioso, un doublete olvidado

La temporada 25-26 del Real Madrid se esfumará sin dejar un rastro de gloria. Un recuerdo amargo, en realidad, de un club que hacía apenas dos años celebraba un doblete Champions-Liga. El 1 de junio, Wembley se convirtió en el escenario de su decimoquinta Copa de Europa, antes del aterrizaje de Kylian Mbappé, un fichaje que prometía un dominio absoluto en España y en Europa.

De la euforia al abismo: un declive inattendu

La realidad, lejos de las expectativas, fue un fiasco. El primer año de ‘Kiki’, con Ancelotti al mando, trajo la Supercopa de Europa e Intercontinental, pero el equipo se quedó a años luz de las grandes potencias, tanto a nivel doméstico como internacional. Un balance discreto, quizás, pero la condena de un entrenador en el Madrid es precisamente eso: una temporada sin convicción, sin ambición.

Xabi alonso: la promesa frustrada

Xabi alonso: la promesa frustrada

La llegada de Xabi Alonso, respaldada por sus éxitos en Alemania, generó un consenso y una ilusión palpables. Pero el vasco no llegó solo; trajo consigo a Dean Huijsen, Trent Alexander-Arnold y Franco Mastantuono, piezas clave para el Mundial de Clubes, el motivo real del descarte de Ancelotti y la necesidad urgente de un nuevo proyecto. El objetivo del Mundial no se materializó, culminando en una humillante derrota ante el PSG en semifinales. La presión alta, una novedad táctica bajo Xabi, no fue suficiente para revertir la situación.

El clásico y la grieta

El clásico y la grieta

Las buenas sensaciones en Estados Unidos se tradujeron en diez victorias en los primeros once partidos de Liga, con un revés en el Metropolitano relativizado, pero que mostró las primeras fisuras del equipo. El Madrid se consolidó en el liderato, defendiéndolo con solidez en el Clásico del Bernabéu, escenario de la primera gran grieta en el proyecto. Vinicius, en un ataque de furia, reaccionó con vehemencia a su cambio, dejando a Xabi sin el respaldo del club, que se posicionó del lado del extremo. La tensión se palpaba.

El invierno y la desesperación

El invierno y la desesperación

El Madrid solo pudo mantener el liderato durante un par de jornadas, cediénolo tras un empate en Elche y un revés en la Champions, ante el Liverpool que no le aplicó la táctica del Madrid. La distancia entre ambos equipos fue abrumadora en la derrota en Anfield. El equipo empezaba a renunciar a las innovaciones tácticas de Xabi, volviéndose cada vez más similar al del curso anterior. La derrota ante el Celta marcó el punto de inflexión, sembrando dudas en la directiva y dividiendo al equipo entre los partidarios y detractores del técnico vasco.

La explosión y el fin

Una serie de ocho victorias consecutivas entre finales de diciembre y principios de enero le dio de nuevo acceso al liderato, además de asegurar el pase a los octavos de la Copa de Europa tras la victoria sobre el Benfica, marcada por los insultos racistas de Prestianni a Vinicius. La alegría fue efímera, pues dos derrotas consecutivas (Osasuna y Getafe) apartaron definitivamente al Madrid de la cabeza de la tabla. El Arsenal, en octavos de Champions, le recordó la fragilidad del equipo. El final de Xabi Alonso, después de la derrota en la final de la Supercopa, selló el fin de un proyecto fallido. Arbeloa, en su última etapa como portavoz del club, se vio envuelto en el ‘caso Negreira’ y en la polémica con la prensa y los organismos arbitrales. Florentino Pérez, en una rueda de prensa incendiaria, cargó contra el Barcelona y la FIFA. Las elecciones, programadas para las próximas semanas, marcarán el inicio de un nuevo ciclo en el Real Madrid, marcado por la incertidumbre y la necesidad de reconstruir una imagen dañada.